Investigaciones estadísticas acerca del nivel de inteligencia de las personas y la frecuencia de su consumo de alcohol. Tal vez mientras están borrachos no son capaces de estar de pie, pero eso no quiere decir que no sean tan listos.

El estudio realizado por la Escuela de Economía de Londres evaluó a más de 17 mil personas de 39 años, todos nacidos en Reino Unido. Las encargadas de la investigación, Francesca Borgonovi y María Huerta, hicieron un análisis para relacionar los grados de estudios con los hábitos de bebida de quienes participaron.

Les preguntaron: ¿alguna vez has sentido que debes dejar de beber?, o, ¿has bebido más alcohol en la mañana para aliviar la resaca? Y revisando su escolaridad el estudio reveló que las mujeres con carreras universitarias tienen un 71 por ciento más de probabilidad de beber con mayor frecuencia que aquellas que no tienen estudios profesionales.

Los resultados en los hombres fueron un poco diferentes y se supo que los varones profesionistas tienen una probalididad del 49 por ciento de beber más que aquellos que no tienen carreras universitarias.

El análisis también revisó el historial académico de los participantes y mostró que las personas que durante su infancia (entre cinco y 10 años) tuvieron calificaciones altas en sus exámenes escolares, tenían mayor tendencia a consumir alcohol al ser adultos.

Otra investigación también parece concordar con estos datos. El Estudio Nacional de Desarrollo Infantil en Reino Unido evaluó el coeficiente intelectual de chicos menores de 16 años y su consumo de alcohol al llegar a los 20, 30 y 40 años.

Los jóvenes que tenían un coeficiente debajo de los 75 puntos casi no se emborrachaban al ser adultos. En cambio, aquellos con puntajes arriba de 125, es decir, que eran más inteligentes según las pruebas, bebían hasta embriagarse al menos una vez al mes.

Y para descartar que se tratara de una cuestión de crianza, un reporte de la Sociedad de Investigación sobre Alcoholismo también analizó en el 2013 a un grupo de 3,000 pares de gemelos para relacionar sus hábitos de bebida y la rapidez con la que aprendieron a hablar.

Según el estudio, el gemelo que aprendió a dominar el lenguaje más pronto que su hermano, al crecer bebe con más frecuencia. Si se considera a la adquisición del lenguaje un signo de inteligencia, parece que la conclusión del estudio es que entre más inteligente es el sujeto será más bebedor

Hay una hipótesis de la revista Psychology Today que especula que esta relación entre inteligencia y bebida existe porque ingerir alcohol es evolutivamente nuevo; entonces los individuos más adaptados e inteligentes son los que beben más.

 

Fuente: Laguiadelvaron

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